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Friday, March 21, 2014
Etnicistas | Cataluña | EL PAÍS
Etnicistas
Acusan al catalanismo de tener un planteamiento étnico, pero quien busca y cuenta apellidos en Cataluña es la FAES
JOAN B. CULLA I CLARÀ 21 MAR 2014 - 00:03 CET (El Pais)
Ni siquiera puede atribuirse a una reacción defensiva ante el reto soberanista planteado desde Cataluña a lo largo del último año y medio, porque el hecho es muy anterior. Por lo menos a partir del debate en torno al nuevo Estatuto de 2006 —si bien es cierto que la dinámica política iniciada en septiembre de 2012 espoleó la tendencia—, ha alcanzado rango de lugar común describir las demandas catalanas de mayor autogobierno como expresiones de un “nacionalismo étnico”, de un “etnicismo reaccionario”, etcétera.
Han incurrido en este tipo de descalificaciones desde blogueros desconocidos hasta conspicuos catedráticos de distintas ciencias humanas y sociales. Lo han hecho incluso documentos oficiales emanados del aparato del Estado; por ejemplo, el primer informe Margallo, el texto titulado Por la convivencia democrática, con que el palacio de Santa Cruz aleccionó a todos sus representantes diplomáticos en el extranjero, donde se tachaba de “supremacista” (sí, como el Ku Klux Klan) la reivindicación de una Cataluña independiente.
Así las cosas, tuvo mucho mérito el escritor Javier Cercas cuando, en El País Semanal del 2 de febrero, quiso explicar por qué el argumentario unionista acuñado para el País Vasco no funciona en Cataluña, y concluyó: “El nacionalismo de ETA es violento y el catalán no; el nacionalismo de ETA es etnicista y el catalán no”. Subrayarlo tuvo mucho mérito, pero poco eco.
En estas estábamos cuando, el pasado 6 de marzo, la FAES, el think tank del PP —más tank que think, según todos los indicios— organizó en Barcelona un seminario titulado Cataluña en España: historia, cultura e identidad. En el curso de las sesiones —cito de la fuente más autorizada—, “el profesor Félix Ovejero aludió al hecho de que los apellidos más frecuentes en Cataluña no difieren de manera apreciable de los apellidos más frecuentes en el resto de España”. Espoleado por tal afirmación, Miguel Ángel Quintanilla Navarro (director de Publicaciones de la Fundación) se lanzó a verificarla, con el apoyo de los datos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística. El resultado de su pesquisa es un pequeño texto electrónico puesto bajo el sugestivo título de ¿Quién vive en Cataluña?
Es etnicismo del más burdo suponer que, si los apellidos más comunes en Barcelona y en Madrid son los mismos, sus portadores deben compartir idénticos sentimientos de adscripción identitaria
Los resultados del trabajo de Quintanilla son concluyentes: de los 10 apellidos más frecuentes en cada una de las cuatro provincias catalanas, 37 son de resonancia castellana o española; en la demarcación de Barcelona, ese top ten que va de García a Ruiz representa el 14,3% de los habitantes; en Tarragona supone el 11,1%... . Más aún: los nombres de familia más abundantes en Cataluña vienen a coincidir en un porcentaje elevadísimo con aquellos que lo son también en el global de España. O sea: la FAES y sus sesudos asesores acaban de descubrir que, entre 1880 y 1980 aproximadamente, Cataluña recibió casi dos millones de inmigrantes procedentes del resto del Estado. No es una primicia pero, de todos modos, ¡enhorabuena!
Ahora bien, como ni la FAES ni los ponentes de su jornada barcelonesa se dedican al cultivo de la demografía o de la genealogía, cabe suponer que tanto interés por los apellidos es intencionado; que, como insinúa el mismo señor Quintanilla, se trata de contraponer la abundancia de Martínez, López y Rodríguez catalanes con “el ruido de fondo identitario y secesionista que enrarece nuestra vida política”. Y es ahí, justamente, donde la FAES y sus colaboradores se precipitan por la pendiente del etnicismo.
En efecto, es etnicismo del más burdo suponer que, si los apellidos más comunes en Barcelona y en Madrid son los mismos, sus portadores deben compartir idénticos sentimientos de adscripción identitaria; que un Sánchez, un Pérez o un Gómez arraigados en Cataluña deben sentirse prioritariamente españoles, y dejar el independentismo para los Puig de la Bellacasa y otros descendientes en línea directa de Guifré el Pilós.
Por si esta teoría de los apellidos —¿o deberíamos llamarla “de los españoles étnicos”, al modo de los Volksdeutsche? —no resultara en sí misma impresentable, la historia contemporánea nos ofrece ejemplos numerosos de gentes llamadas González, Carrasco o Martínez que arriesgaron y hasta perdieron la vida por dotar a Cataluña de la máxima libertad nacional; y de otras apellidadas Sala Argemí, o Valls Taberner, o Bau Nolla que trabajaron con fervor por mantenerla bien española.
O sea que, tras varias semanas discutiendo acaloradamente quién juega aquí el papel del nuevo Gobierno de Kiev, quién hace de Crimea, etcétera, de momento ya hemos averiguado que la FAES adopta las tesis de la Rusia de Putin: quienes poseen apellidos de origen ruso, quienes tienen el ruso como lengua materna, son rusos; por tanto, el territorio donde tales personas viven en un porcentaje más o menos elevado es Rusia o, en todo caso, resulta susceptible de ser anexionado a Rusia, sin que sea aceptable su pertenencia a otro Estado soberano.
¿Que exagero? Bueno, de momento ya hay quien ha sugerido que, en el hemiciclo parlamentario de la Ciutadella, debería haber más diputados que se llamen Martínez, López o Sánchez. Eso, ¿no es etnicismo?
Joan B. Culla i Clarà es historiador.
Ahora bien, como ni la FAES ni los ponentes de su jornada barcelonesa se dedican al cultivo de la demografía o de la genealogía, cabe suponer que tanto interés por los apellidos es intencionado; que, como insinúa el mismo señor Quintanilla, se trata de contraponer la abundancia de Martínez, López y Rodríguez catalanes con “el ruido de fondo identitario y secesionista que enrarece nuestra vida política”. Y es ahí, justamente, donde la FAES y sus colaboradores se precipitan por la pendiente del etnicismo.
En efecto, es etnicismo del más burdo suponer que, si los apellidos más comunes en Barcelona y en Madrid son los mismos, sus portadores deben compartir idénticos sentimientos de adscripción identitaria; que un Sánchez, un Pérez o un Gómez arraigados en Cataluña deben sentirse prioritariamente españoles, y dejar el independentismo para los Puig de la Bellacasa y otros descendientes en línea directa de Guifré el Pilós.
Por si esta teoría de los apellidos —¿o deberíamos llamarla “de los españoles étnicos”, al modo de los Volksdeutsche? —no resultara en sí misma impresentable, la historia contemporánea nos ofrece ejemplos numerosos de gentes llamadas González, Carrasco o Martínez que arriesgaron y hasta perdieron la vida por dotar a Cataluña de la máxima libertad nacional; y de otras apellidadas Sala Argemí, o Valls Taberner, o Bau Nolla que trabajaron con fervor por mantenerla bien española.
O sea que, tras varias semanas discutiendo acaloradamente quién juega aquí el papel del nuevo Gobierno de Kiev, quién hace de Crimea, etcétera, de momento ya hemos averiguado que la FAES adopta las tesis de la Rusia de Putin: quienes poseen apellidos de origen ruso, quienes tienen el ruso como lengua materna, son rusos; por tanto, el territorio donde tales personas viven en un porcentaje más o menos elevado es Rusia o, en todo caso, resulta susceptible de ser anexionado a Rusia, sin que sea aceptable su pertenencia a otro Estado soberano.
¿Que exagero? Bueno, de momento ya hay quien ha sugerido que, en el hemiciclo parlamentario de la Ciutadella, debería haber más diputados que se llamen Martínez, López o Sánchez. Eso, ¿no es etnicismo?
Joan B. Culla i Clarà es historiador.
Thursday, March 20, 2014
Las aplicaciones móviles que más uso #miPantallaPrincipal >> Aplilandia >> Blogs EL PAÍS
Las aplicaciones móviles que más uso #miPantallaPrincipalPor: Clara Ávila Cantos | 20 de marzo de 2014
Resulta evidente que tenemos tendencia a colocar en la pantalla principal de nuestro smartphone, aquellas aplicaciones móviles que más usamos. No estoy hablando de las mejores, de las más originales, estoy hablando de las que realmente abres todos los días, esas que si las tuvieras en una pantalla que no fuera la principal, te pasarías el día entero buscando.
Estoy segura que si comparamos 10 móviles de distintas personas que trabajan en cosas que no están relacionadas, con intereses que no tienen nada que ver, seguro que encontramos pocas aplicaciones en común. Por eso quiero proponeros un juego, vamos a "cotillear" las pantallas principales de los smartphones de distintas personas. Voy a empezar por la mía a modo de conejillo de indias. De las 99 aplicaciones que tengo instaladas, las que se encuentran en mi pantalla principal son estas 36.
¿Qué aplicaciones tiene mi pantalla principal?
En este caso he usado un móvil Apple. Si sois Android y os ha gustado alguna aplicación que no está disponible, podéis dejarme un comentario y la busco, seguro que hay una ;)
La primera fila es "por defecto".Cámara y Fotos son muy importantes, aunque todos las damos por hecho, yo las uso un montón porque soy de esas que fotografían todo, luego filtro para compartirlas, claro. Siguiendo la fila están los Mensajes y el Teléfono, que son posiblemente las que menos uso, pero soy una clásica, las sigo teniendo.
La segunda fila ya empieza a mostrar algo más personal. Instagram es posiblemente mi red social favorita, así que tiene un puesto privilegiado (pero no es la única en fotografía, hay una carpeta entera).
Line la utilizo mucho para mensajería instantánea y Yelp es mi aplicación de geolocalización de cabecera. En el caso de Yelp, con la aplicación, lo utilizo tanto como repositorio de todo tipo de locales, red social (prefiero decir comunidad), como por su contenido, generado por usuarios en forma de reseñas. Para terminar Facebook Messenger, posiblemente el rival más débil ;)
La tercera fila empieza con dos básicas (Contactos y Calendario) y dos carpetas (Social y Fotografía)
En Social tengo nueve aplicaciones. Son las típicas que no quiero eliminar, pero que os aseguro que no uso tan frecuentemente, vamos, ni por asomo. Estas son:
Pinterest, que está al borde de ser eliminada, realmente no la uso.
TweetCaster, la utilizo para gestionar cuentas de twitter que casi no uso.
UberSocial, igual que el caso anterior. Aunque parezca una locura, cuando gestionas muchas cuentas recomiendo que las tengáis en apps distintas, es la mejor forma de no equivocarse al tuitear.
Boxcar, para gestionar las notificaciones de las cuentas de Twitter que tengo en TweetCaster y UberSocial.
Youtube, la oficial.
Foursquare, de geolocalización. No la uso mucho, pero no la quiero borrar… siempre hay que ver qué novedades tiene.
Buffer, para programar los tuits. No la suelo usar desde el móvil, pero es útil comprobar los tuits que has programado.
Telegram, para mensajería instantánea. Me encanta esta aplicación, pero nadie me escribe ahí, qué le vamos a hacer.
Facetime, no la uso demasiado, pero no la quería quitar.
La última que borré de esta carpeta fue Vine, desde que Instagram tiene vídeos dejó de ser interesante para mi.
En fotografía sí que encuentro las joyas de la corona (aunque confieso que tengo otra carpeta más de aplicaciones para fotografía)
Photosynth para hacer panorámicas.
Diptic para montajes de fotografías. He probado muchas y creo que esta merece la pena pagar lo que vale.
Squaready para poner bordes blancos a las fotografías antes de subirlas a instagram (si tu fotografía no es cuadrada esta aplicación lo soluciona).
FotoRus, también para montajes, pero me gusta mucho menos.
PhotoRepost, la versión premium. Esta app permite republicar en Instagram fotos de otro usuario (y mantener su mención).
A Beautiful Mess, para incluir iconos y textos en las fotografías. Es realmente bonita.
Over, aplicación para incluir textos, tiene unas tipografías preciosas.
Instaweather pro, para poner la ciudad o el tiempo que hace. Lo sé, es una aplicación muy del 2013, pero me sigue gustando.
La última fila tiene Safari como explorador web, Spotify para escuchar música, Evernotepara las notas y tumeteo MAD para saber el tiempo que va a hacer.
En el dock están las protagonistas: Correo Electrónico, Facebook, Tweetbot para mi Twitter personal y Whatsapp. Sin muchas sorpresas.
Ahora llega tu turno ¿Qué aplicaciones tienes en tu pantalla principal? Súbela a twitter con el hashtag #miPantallaPrincipal y así vemos qué aplicaciones son las que más usas. También puedes decirme qué pantalla principal te gustaría ver (un actor, deportista, político). Si es alguien accesible intentaré que me mande el pantallazo y subirlo al blog de Aplilandia :)
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